top of page

Tu "mal hábito" no es la procrastinación, es la autoprotección. Entonces, ¿a qué le tienes tanto miedo?

  • Sep 13, 2025
  • 3 min read

Updated: Sep 17, 2025

  Por qué dejar las cosas para después es una estrategia de genios
Por qué dejar las cosas para después es una estrategia de genios

This Article Is Available In

 ENGLISH   -  GERMAN   -   FRENCH   -  ITALIAN   -  SPANISH 



¿Recuerdas esa gran tarea que tenías pendiente hace un tiempo? Sí, esa que juraste que empezarías el lunes, luego el martes, luego el miércoles, hasta que era medianoche y estabas escribiendo una obra maestra a toda velocidad, impulsado por snacks dudosos y pura adrenalina. ¿Te suena familiar? Todos lo hacemos, y todos sentimos esa punzada de culpa, ¿verdad? Nos llamamos a nosotros mismos vagos, decimos que tenemos una mala gestión del tiempo o simplemente lo achacamos a un defecto fatal de nuestro carácter. Pero ¿qué pasaría si todo eso fuera totalmente incorrecto? ¿Y si en realidad lo estuviéramos haciendo a propósito y no fuera nuestra culpa en absoluto?


Esto no se trata solo de posponer tu lista de tareas pendientes. Se trata de una necesidad profundamente arraigada que tenemos de sentirnos competentes y capaces. Piénsalo: toda nuestra vida somos evaluados. La escuela, el trabajo, incluso nuestros pasatiempos vienen con un marcador. Se nos enseña que nuestro rendimiento equivale a nuestra habilidad, lo que luego, de alguna manera, equivale a nuestra autoestima completa. Es una ecuación bastante equivocada, y es lo que nos hace paralizarnos cuando hay mucho en juego. Ahí es donde ocurre la magia, o mejor dicho, los juegos mentales.


En lugar de enfrentar la posibilidad de un resultado menos que perfecto, empezamos a revisar nuestros correos electrónicos, a organizar nuestros cajones de calcetines o a hacer una lista de tareas fáciles solo para sentir una sensación de logro. No estamos siendo vagos; estamos jugando una partida de ajedrez psicológica. Si fracasas después de tener solo dos horas para trabajar en algo, tienes una excusa perfecta e incorporada. Pero ¿qué pasa si eres un genio y tienes éxito a pesar de la falta de tiempo? Simplemente demuestra lo brillante que realmente eres. Entonces, ¿qué sucede en nuestro cerebro que hace que este frenético sprint de último minuto se sienta como una estrategia brillante en lugar de un desastre total?

Want to read more?

Subscribe to nukemee.com to keep reading this exclusive post.

 
 
bottom of page