La fuga de prisión más increíble del mundo. No es un guion de Hollywood, ocurrió de verdad.
- Nov 22, 2025
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Imagina la prisión más segura que puedas. Estamos hablando de muros de 17 toneladas, redes para detener helicópteros, puertas blindadas y francotiradores en las torres de vigilancia. Una fortaleza moderna. Ahora, imagina al prisionero más vigilado del país, Rédoine Faïd. Es un famoso criminal con un historial salvaje, pero es tan tranquilo y amigable que casi les cae bien a los guardias. Es solo una tranquila mañana de domingo. Hasta que, de repente, deja de serlo.
A kilómetros de distancia, un instructor de vuelo de 65 años acaba de ser secuestrado. Unos hombres que fingían ser estudiantes lo amenazaron a punta de pistola y amenazaron a su familia. Ahora, se ve obligado a pilotar su helicóptero –un modelo pequeño y antiguo– directo a la prisión. No aterriza en el tejado. Vuela dentro de un pequeño patio, el único lugar sin redes anti-helicópteros. Hombres enmascarados de negro saltan con rifles de asalto. Lanzan granadas de humo y todo el patio desaparece en una espesa humareda blanca. Es un caos total.
Aquí es donde entra en juego el verdadero plan. Los francotiradores de las torres no pueden ver nada. Los guardias de la prisión están desarmados y totalmente confundidos. Sus llamadas de emergencia se ponen en espera; ¡alguien pensó que era una llamada de broma! Mientras todos entraban en pánico, uno de los enmascarados encendió una amoladora angular. El chirrido de la hoja sobre el metal fue la señal. No era una suposición. Sabían exactamente qué puertas cortar, al igual que sabían exactamente en qué patio aterrizar. Un dron había estado explorando la prisión días antes. Era un plan cronometrado al segundo.

Para entender el "cómo", hay que entender el "quién". Rédoine Faïd no era un recluso cualquiera. Era un hombre que realmente creía ser la estrella de su propia película de acción. Desde sus primeros días, no solo veía thrillers policíacos; los estudiaba. Él y su banda daban golpes llevando máscaras de goma de políticos, igual que en la película Point Break. Llevaban elegantes trajes negros, como en Reservoir Dogs. Su objetivo final, inspirado en la película Heat, era atracar furgones blindados. No era solo un criminal; era un director, y el mundo era su plató.




