top of page

El hombre al que ninguna prisión pudo retener. Su fuga fue solo el comienzo

  • Aug 22, 2025
  • 4 min read
No es solo un artista del escape, es una leyenda

This Article Is Available In

ENGLISH  |  GERMAN  | FRENCH  | ITALIAN  | SPANISH



¿Alguna vez ha conocido a alguien que opera en un plano de existencia diferente? Como una persona que mira una tostadora y no ve una máquina para el desayuno, sino una obra maestra de cables y resortes. Ese era Mark DeFriest. No era el típico rebelde; era un genio autodidacta, un sabio que simplemente no podía entender lo más simple: cómo llevarse bien en la sociedad. Así que, cuando el mundo lo puso tras las rejas, decidió tratarlo como un gran y elaborado rompecabezas.


El atraco psicodélico


El primer gran plan de Mark se gestó en un psiquiátrico, de todos los lugares. Tenía 20 años, un joven que sentía que el sistema lo había masticado y escupido. Vio su objetivo: un gabinete médico. Mark, verán, era un maestro abriendo cerraduras, una habilidad que usaría durante décadas. Se metió dentro y cogió una botella entera de LSD. ¿Su plan? Simple y demente. Vertió la botella entera en la cafetera del personal. La idea era que, cuando el personal estuviera completamente fuera de sí, él abriría las cerraduras y saldría sin más.


Lo que siguió fue una escena sacada directamente de una película extraña. Una secadora de ropa se convirtió en un enemigo mortal para un ayudante, que gritó y la golpeó en el sótano. Una doctora bailó de forma salvaje e inapropiada por los pasillos, completamente desorientada. Era puro caos, un hermoso desastre creado por la necesidad de libertad de un solo hombre. Pero en medio de todo ese alboroto, Mark no pudo escapar. La locura era simplemente demasiado para que la usara como cobertura. Su plan brillante y chiflado había fracasado, y seguía atrapado.

Want to read more?

Subscribe to nukemee.com to keep reading this exclusive post.

 
 
bottom of page