Se ha alcanzado un acuerdo de alto el fuego en Gaza tras dos años de brutal conflicto. Pero, ¿es el comienzo de una paz duradera o solo una pausa temporal?
- Oct 10, 2025
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Por primera vez en dos años, un suspiro colectivo de alivio se siente desde Gaza hasta Tel Aviv. Tras un ciclo implacable de violencia que se ha cobrado decenas de miles de vidas y ha destrozado innumerables más, los sonidos de celebración han reemplazado momentáneamente a los sonidos de la guerra. Es una esperanza frágil y desesperada, nacida de un pacto que aleja a la región del abismo, pero ¿qué promete realmente?
Los términos inmediatos del acuerdo de alto el fuego en Gaza son claros y se centran en la acción humanitaria urgente. En cuestión de horas, los combates cesarán. Israel retirará sus tropas a una línea acordada y comenzará una cuenta atrás de 72 horas para la liberación de todos los rehenes vivos restantes en poder de Hamás. A cambio, miles de prisioneros palestinos serán liberados. De manera crucial, cientos de camiones de ayuda comenzarán a fluir hacia un territorio donde la hambruna se ha convertido en una horrible realidad. Esto es gestión de crisis a escala global.
Piensen en esta primera fase no como una cura, sino como una estabilización de emergencia. Es como un equipo de médicos que evita que un paciente se desangre en la mesa de operaciones: un primer paso absolutamente esencial, pero la compleja cirugía para reparar el daño subyacente ni siquiera ha comenzado. Este alivio inicial oculta un plan mucho más ambicioso y controvertido para el futuro de Gaza, uno que prevé una forma de gobierno radicalmente nueva. Pero, ¿qué sucede cuando los arquitectos de ese futuro no se ponen de acuerdo sobre el diseño?




